Cuando alguien decide renovar la instalación eléctrica de su casa, la pregunta del precio suele venir primero. La segunda, casi siempre, es la que de verdad le quita el sueño: cuánto va a durar y si va a poder seguir viviendo allí mientras.
Es una pregunta razonable y casi nadie la responde con claridad. Aquí te contamos cómo es una reforma eléctrica por dentro: los plazos según el alcance, qué se pica y qué no, cuánta luz pierdes cada día y qué puedes hacer tú para que la obra sea más corta. Los precios los desglosamos aparte en cuánto cuesta una reforma eléctrica.
Los plazos según lo que realmente vayas a hacer
1. Solo el cuadro
Sustituir un cuadro antiguo por uno actual, con sus protecciones y circuitos bien identificados, es trabajo de una jornada en la mayoría de viviendas. Hay un corte general mientras se hace y poco más. Es la intervención con mejor relación entre molestia y mejora de seguridad, y muchas veces es el punto de partida lógico.
2. Circuitos concretos
Llevar una línea nueva a la cocina, dar circuito propio al aire acondicionado o al punto de recarga, reforzar los enchufes de una habitación. Se mide en días, y afecta a una zona cada vez.
3. Renovación completa
Cambiar toda la instalación de una vivienda —circuitos nuevos, mecanismos, cuadro y puesta a tierra en condiciones— se mide en semanas. El trabajo puramente eléctrico es solo una parte: picar rozas, cerrarlas, dejar el yeso, pintar y esperar secados es lo que estira el calendario.
¿Hay que picar todas las paredes?
Es la pregunta que más miedo da, y la respuesta honesta es: depende de lo que haya detrás del enchufe.
Si la vivienda tiene tubo corrugado en buen estado y con el recorrido correcto, a veces se puede tirar cable nuevo por dentro del tubo existente y ahorrarse gran parte del picado. Es el mejor escenario posible y no es raro en viviendas de cierta época.
Si el cable va grapado directamente al muro, si el tubo está roto o aplastado, o si hacen falta circuitos que sencillamente no existían, no hay atajo: hay que abrir. En muchas viviendas antiguas del centro de Málaga es lo que nos encontramos.
Lo importante es que esto se sabe antes, con una comprobación previa. Un presupuesto que no ha mirado qué hay detrás de la pared está adivinando, y esas son las obras que se alargan.
Vivir en casa mientras dura
En la mayoría de reformas se puede, si se organiza bien. La clave es trabajar por zonas y dejar siempre parte de la vivienda en servicio al final de cada jornada. Lo que sí hay que asumir:
- Polvo, mucho polvo. Picar yeso o ladrillo genera un polvo finísimo que se cuela por todas partes. Se puede acotar con plásticos, pero no eliminar.
- Ruido en horario de trabajo. El picado es lo más ruidoso y se concentra en unos días concretos, no en toda la obra.
- Cortes de luz por zonas. Durante la jornada habrá circuitos sin tensión. Se recupera al terminar el día.
- Algún corte general puntual. Al intervenir en el cuadro se corta todo un rato. Se avisa con antelación.
- Muebles movidos. Hay que dejar libres las paredes en las que se trabaja.
Con niños pequeños, con alguien trabajando desde casa o con problemas respiratorios, muchos clientes prefieren ausentarse los días de picado y volver para el resto. No es obligatorio, pero se agradece.
Lo que puedes hacer tú para acortarla
Decide antes dónde quieres cada cosa. Los enchufes de la cocina, el punto de la tele, si va a haber cargador de coche, si el despacho necesita más tomas. Cambiar de idea con la roza abierta cuesta poco; hacerlo con la pared cerrada cuesta abrirla otra vez.
Piensa en la casa que vas a tener. Si en dos años quieres placas solares, aerotermia o una placa de inducción, es mucho más barato dejar previsto el espacio y la línea ahora. Lo tratamos en si tu instalación aguanta una placa de inducción.
Vacía las zonas de trabajo antes de que lleguen. Una mañana perdida moviendo muebles es una mañana de obra.
Coordina los oficios. Si además hay fontanería, pintura o carpintería, el orden importa: la electricidad va antes de cerrar paredes y pintar. Meterla después obliga a deshacer trabajo ya hecho.
El final: revisión y boletín
La instalación se certifica al terminar, no al empezar, porque el boletín eléctrico acredita lo que queda ejecutado. Por eso conviene no dar por cerrada la obra —ni pintar sobre las rozas— hasta que la parte eléctrica esté comprobada y conforme.
Si la vivienda se va a vender o alquilar después, ese documento es exactamente el que te van a pedir: lo cuenta vender un piso sin boletín eléctrico.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda en renovar la instalación eléctrica de una vivienda?
Depende del alcance. Cambiar el cuadro y poco más es cuestión de un día. Renovar circuitos concretos, unos días. Una renovación completa de un piso medio, con picado de rozas en todas las estancias, se mide en semanas y no en días. Lo que más alarga el plazo no suele ser el trabajo eléctrico en sí, sino cerrar rozas, pintar y coordinar al resto de oficios.
¿Puedo seguir viviendo en casa durante la reforma?
En muchos casos sí, sobre todo si el trabajo se organiza por zonas y se deja siempre alguna parte de la casa en servicio al terminar la jornada. Lo que hay que asumir es polvo, ruido y cortes de luz durante horas. En una renovación completa y rápida, mucha gente prefiere ausentarse los días de picado.
¿Hay que picar todas las paredes?
No siempre. Si los tubos corrugados existentes están en buen estado y tienen el recorrido adecuado, a veces se puede pasar cable nuevo por ellos y evitar buena parte del picado. Cuando el tubo está roto, aplastado o simplemente no existe porque el cable va grapado, no queda alternativa. Solo se sabe con certeza tras una comprobación previa.
¿Me quedo sin luz todo el tiempo que dure la obra?
No. Se trabaja por circuitos y se van dejando zonas operativas. Habrá cortes durante la jornada, y algún corte general puntual al intervenir en el cuadro, pero la vivienda no se queda sin suministro durante semanas. Conviene acordar de antemano qué debe seguir funcionando, típicamente la nevera.
¿Cuándo se emite el boletín, al principio o al final?
Al final, y con razón: certifica la instalación que queda ejecutada, no la que se pensaba hacer. Por eso conviene no cerrar paredes ni dar por terminada la obra hasta que la parte eléctrica esté revisada y conforme.
¿Quieres saber qué alcance necesita tu casa?
En VLR Instalaciones llevamos más de 20 años renovando instalaciones en Málaga y provincia, como electricistas autorizados por la Junta de Andalucía. Vamos, miramos qué hay detrás de tus paredes y te decimos el alcance real y el plazo antes de empezar —incluido si te basta con el cuadro y puedes dejar el resto para más adelante. Pídenos una valoración sin compromiso.
