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Normativa12 de agosto de 20268 min

Abrir un local en Málaga: qué te van a pedir en la instalación eléctrica

Electricista de VLR Instalaciones trabajando en el cuadro eléctrico de un local comercial en obra en Málaga

La instalación eléctrica de un local comercial es la partida que más aperturas retrasa, y casi siempre por el mismo motivo: se deja para el final, cuando la reforma ya está hecha y el alquiler lleva dos meses corriendo. Para entonces cualquier problema cuesta el doble, porque hay que abrir lo que se acaba de cerrar.

Si estás pensando en abrir un negocio, o en traspasar uno, esto es lo que se te va a pedir, en qué se diferencia de una vivienda y qué conviene comprobar antes de firmar el contrato de alquiler. Es la parte que nadie te cuenta cuando ves el local.

Por qué un local no es una vivienda

Un local no es simplemente una casa con más metros. La diferencia de fondo es que en un local hay público, actividad económica y responsabilidad del titular, y el reglamento lo trata en consecuencia: exigencias más altas, más documentación y revisiones mucho más frecuentes.

La comparación que lo resume: la instalación de una vivienda se revisa cada 20 años. La de un local se somete a inspección periódica cada 5 o 10 años, según la actividad y el tipo de instalación. Cuatro veces más a menudo, porque el riesgo y el uso también son mayores.

A eso se añade el factor que más subestima la gente: el perfil de consumo. Una vivienda tiene picos cortos. Un local con cámaras frigoríficas, horno, cafetera y climatización funcionando doce horas al día somete la instalación a un trabajo sostenido que una instalación doméstica no aguanta.

Qué te van a pedir

1. El certificado de instalación eléctrica

Para dar de alta el suministro del local, o para ampliarlo, necesitas el certificado de instalación eléctrica, lo que todo el mundo llama boletín, emitido por un instalador autorizado y registrado ante la Junta de Andalucía. Sin él no hay contrato de luz, y sin luz no hay apertura.

2. Proyecto o memoria técnica, según el caso

Según el tipo de local y la potencia, el reglamento exige un proyecto firmado por técnico competente además del certificado del instalador, o se resuelve con una memoria técnica de diseño. Los locales de pública concurrencia, como hostelería o comercios con aforo, son los que con más frecuencia necesitan proyecto. Conviene aclararlo al principio, porque cambia el plazo y el presupuesto.

3. Alumbrado de emergencia y señalización

Es el requisito que más veces nos encontramos incompleto en locales que ya estaban abiertos. Los locales con afluencia de público deben contar con alumbrado de emergencia y señalización de las salidas, con autonomía propia para que funcionen precisamente cuando se va la luz. No es un extra decorativo: es de lo primero que se comprueba.

4. Un cuadro y unos circuitos dimensionados para la actividad real

El cuadro eléctrico tiene que corresponderse con lo que vas a hacer en el local, con circuitos separados y protegidos según su función, y con espacio para lo que venga después. Heredar el cuadro del negocio anterior y colgarle todo lo nuevo es el origen de la mitad de las averías que atendemos en locales.

5. Puesta a tierra verificada

La puesta a tierra tiene que existir y, sobre todo, tiene que medirse. En locales de edificios antiguos del centro es habitual encontrar una toma de tierra que está ahí pero que ya no cumple, y eso no se ve a simple vista.

Señales de que ese local te va a dar problemas

Si estás visitando locales, estas son las señales de que la partida eléctrica va a ser mucho más grande de lo que el anuncio sugiere:

  • Nadie tiene la documentación: ni certificado, ni proyecto, ni actas de inspección. Si no aparece nada, asume que hay que hacerlo todo de nuevo.
  • El cuadro está lleno y sin espacio libre: no cabe un circuito más, así que cualquier cosa que añadas obliga a renovarlo.
  • No hay alumbrado de emergencia, o hay pilotos que llevan años sin encenderse. Si el negocio anterior era de pública concurrencia y no lo tiene, ya sabes cómo se ha llevado la instalación.
  • La potencia contratada es baja para tu actividad: ampliarla depende de la distribuidora y de la acometida del edificio, y ese plazo no lo controla tu electricista.
  • Regletas, alargadores y cables por el suelo: señal de una instalación que se quedó corta y se fue parcheando.
  • Climatización heredada y sin mantenimiento: el equipo que dejó el anterior inquilino suele ser un gasto disfrazado de ventaja.
  • Cambio de uso: si pasas de comercio a hostelería, o de almacén a local con público, las exigencias cambian de categoría y la instalación anterior no te sirve de referencia.

El error que más retrasa una apertura

Es siempre el mismo: firmar el alquiler y encargar la reforma antes de que nadie haya mirado la instalación. La electricidad se planifica al principio porque condiciona todo lo demás: por dónde van los conductos, dónde queda el cuadro, cuánta potencia necesitas y qué documentación harás falta presentar.

El segundo error, más caro todavía, es dejarlo para después de alicatar y pintar. Un circuito que se olvidó pasa de ser una hora de trabajo a ser una obra menor con reparación de acabados incluida.

Y el tercero es dar por hecho que la ampliación de potencia es un trámite rápido. Puede serlo, o puede depender de la acometida del edificio y de los plazos de la distribuidora. Merece la pena comprobar la potencia disponible antes de comprometerte con el local, como explicamos en cómo elegir y cambiar la potencia contratada.

Cómo afecta esto en Málaga

Buena parte de los locales de la capital están en edificios antiguos del centro, con instalaciones que se han ido adaptando a una actividad tras otra durante décadas. Cuando abrimos un cuadro en el centro histórico es normal encontrar tres generaciones de trabajos superpuestos, y ninguna documentada.

El otro patrón muy local es el cambio de uso hacia hostelería, sobre todo en las zonas con más movimiento turístico. Ese salto es el que más subestima la gente: la carga se multiplica con cocina, cámaras y climatización, y además el local pasa a ser de pública concurrencia, con lo que las exigencias suben de categoría.

Hay además una cuestión de calendario. En Málaga muchas aperturas se planifican para llegar a Semana Santa o al verano, y quien empieza la reforma con el plazo justo es quien acaba pagando de más por las prisas. Si tu objetivo es abrir en primavera, la visita técnica no es cosa de enero, es de ahora.

Y una advertencia sobre licencias: la parte municipal, sea licencia de apertura o declaración responsable, depende de cada ayuntamiento y de la actividad concreta. Los requisitos y los plazos no son iguales en Málaga capital que en Marbella o en Vélez. Confírmalo con tu ayuntamiento o con el técnico que te lleve el expediente; lo que sí sabemos es qué documentación eléctrica te van a pedir en cualquiera de ellos.

Recomendaciones prácticas

Haz la visita técnica antes de firmar. Es el consejo que más dinero ahorra de toda esta guía. Saber si el local necesita una revisión o una instalación nueva cambia por completo lo que estás dispuesto a pagar de alquiler, y es un argumento real en la negociación.

Pide al propietario toda la documentación que exista. Certificado de instalación, proyecto, última inspección. Si existe, te ahorra trabajo. Si no existe, ya sabes en qué punto partes.

Dimensiona para el negocio que quieres tener, no para el que abres. Dejar espacio en el cuadro y previsión de circuitos cuesta muy poco durante la obra y muchísimo dos años después, cuando quieras añadir una cámara o un equipo nuevo.

Aprovecha la obra para lo que luego no se puede tocar. Con los conductos abiertos, la iluminación LED y la climatización se resuelven bien y de una sola vez. Después, cada cambio implica volver a abrir.

Anota la fecha de la próxima inspección el mismo día que abres. Entre 5 y 10 años parece lejano el primer día y llega sin avisar. Tenerlo en el calendario evita descubrirlo cuando ya es un problema.

Preguntas frecuentes

¿Necesito boletín eléctrico para abrir un local?

Sí. Para contratar el suministro de un local, o para ampliarlo, hace falta el certificado de instalación eléctrica emitido por un instalador autorizado y registrado ante la Junta de Andalucía. Es lo que en la calle se llama boletín. Y salvo que la instalación esté intacta y documentada, un cambio de actividad casi siempre implica modificarla, así que el certificado será nuevo.

¿Me sirve la instalación eléctrica del negocio anterior?

Casi nunca tal cual. La instalación estaba dimensionada para otra actividad, con otros aparatos y otra distribución de circuitos. Una tienda de ropa que pasa a ser cafetería multiplica la carga con cámaras, cafetera y climatización. Lo habitual es que parte sirva y parte haya que rehacer, y eso se sabe revisando el local, no mirando fotos del anuncio.

¿Hace falta proyecto o basta con el certificado de instalación?

Depende del tipo de local y de la potencia. Hay actividades y potencias para las que el reglamento exige un proyecto firmado por técnico competente, además del certificado del instalador, y otras en las que basta con una memoria técnica de diseño. Los locales de pública concurrencia, como hostelería o comercios con aforo, son los que con más frecuencia entran en el primer grupo. Se determina antes de empezar, porque cambia el plazo y el coste.

¿Cada cuánto hay que inspeccionar la instalación de un local?

A diferencia de una vivienda, que se revisa cada 20 años, la instalación de un local se somete a inspección periódica con una frecuencia que suele estar entre 5 y 10 años según la actividad y el tipo de instalación. Conviene tenerlo anotado desde el día de la apertura, porque llega antes de lo que parece y es un requisito que se pasa por alto con facilidad.

¿Cuánto se tarda en tener la parte eléctrica lista?

Depende del alcance de la obra y de si hay que ampliar potencia, porque los plazos de la distribuidora no los controla el instalador. Lo que sí podemos decir es que la parte eléctrica rara vez es el cuello de botella cuando se empieza a tiempo, y casi siempre lo es cuando se deja para el final. Lo primero que conviene hacer es la visita técnica, incluso antes de firmar el alquiler.

¿Vemos tu local antes de que firmes?

En VLR Instalaciones llevamos más de 20 años como electricistas autorizados por la Junta de Andalucía y trabajamos en locales comerciales de toda la provincia de Málaga. Hacemos la visita técnica, te decimos con claridad qué sirve y qué hay que rehacer, ejecutamos la instalación y emitimos el certificado que necesitas para dar de alta el suministro. Si estás valorando un local, llámanos antes de firmar: es cuando la información todavía te sirve para negociar.

Revisado por VLR Instalaciones, electricista autorizado por la Junta de Andalucía.

Imagen de cabecera ilustrativa generada con IA.

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